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La mujer en el sector comercio

Mujer emprendedora

Durante mucho tiempo ha estado en discusión la participación de la mujer en el campo laboral, llegando a la conclusión de que la mujer está en el derecho de acceder al ámbito económico, con las mismas oportunidades y asumir las mismas responsabilidades que los hombres. Diversos estudios han sostenido que una mayor participación de la mujer en el sector comercio, permitiría el incremento del Producto Interno Bruto (PIB), debido a que la participación de la mujer en el mercado laboral, forma parte indispensable de la ecuación de crecimiento, productividad y estabilidad.

La conclusión anterior se logra obtener, luego de verificar que, el PIB mundial aumentara un 5,5% a finales de la segunda guerra mundial, y es precisamente porque la mujer tuvo que verse forzada a emplearse en las industrias para mantener el hogar debido a que la mano de obra masculina, fue alistada en el ejército. Lo cual indica que la participación de la mujer ha sido decisiva en cuanto al crecimiento económico. En este sentido, un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sostiene que, si España logra en los próximos años, una mayor participación de la mujer en el ámbito laboral, podrá lograr un incremento económico significativo, lo que resulta de vital importancia para poder garantizar el sistema de pensiones en los años venideros.

Según datos suministrados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), y del Instituto Nacional de Estadística de España (INE) publicado en el año 2017, existe un 68% participación de la mujer en el sector comercio, bien sea como trabajadoras o como propietarias, haciendo referencia no solo a aquellas mujeres que forman parte de establecimientos con tradición familiar, sino también mujeres emprendedoras que inician su propio negocio. Al menos el 50% de la población femenina dedicada al sector comercio, tiene un nivel de educación superior. En aquellas empresas que cuentan con liderazgo femenino, el nivel de cierre por quiebra se reduce a tan solo el 14%, ya que las mujeres son más contrarias a tomar riesgos y tienden a invertir de forma productiva.

Pero a pesar de todos estos datos positivos y que dicen mucho en favor de la participación de la mujer en el sector comercio, el mayor índice de empleo se ubica en puestos medios y bajos, con sueldos inferiores. La razón por la cual disminuya el número de mujeres en puestos superiores podría estar íntimamente relacionada con la maternidad, ya que un 45% de las mujeres españolas expresó cierto temor a que la maternidad afecte de forma negativa su actividad profesional, y la mayoría considera que debería flexibilizarse el ámbito laboral, para que exista compatibilidad entre el empleo y la vida familiar, aun cuando reconocen que existen muchas empresas con programas de flexibilización, a las mujeres les resulta muy difícil adaptarse a esos planes, debido principalmente, a que las mismas empresas consideran que el rendimiento no hay eficacia en el trabajo.

Según el informe de Time to Talk publicado a comienzos de este año, el 79% de las mujeres trabajadoras en España, confía en poder alcanzar sus objetivos profesionales. El mismo estudio señala que el 39% de la población femenina española considera que las empresas hacen lo necesario para mejorar las oportunidades laborales de las mujeres.

La mujer emprendedora en España

Una mujer emprendedora es aquella capaz de identificar oportunidades, diseña y reúne los recursos necesarios para transformarlos en una empresa. Tiene la suficiente capacidad de desarrollar y manejar un negocio a fin de obtener ingresos. Se caracteriza por su espíritu creador, activo y positivo, haciendo frente a los riesgos y a los compromisos. La labor de las emprendedoras no es nada fácil, ya que se tiene que demostrar ingenio y valentía al momento de enfrentar las dificultades.

Según datos suministrados por Especial Global Entrepreneurship Monitor (GEM) sobre Emprendimiento Femenino indica que el 43,3% de mujeres trabajadoras en España, son emprendedoras. Ese mismo estudio afirma que al menos un 35% de la población femenina no se siente capaz de emprender, a pesar de poseer altos niveles educativos. Sin embargo, del total de emprendedores en España, las mujeres ocupan solo el 17%, según el Mapa del Emprendimiento 2016, creado por Spain Startup tomando como referencia las empresas de la última edición del South Summit. Ese mismo informe señala que el 48% de las empresas creadas por mujeres fracasa, mientras que las creadas por hombres fracasan en un 66%. Otro dato importante es el suministrado por Asesor Franquicia, quien publicó en su informe del 2018, que del total de franquicias que se iniciaron en España durante el año 2017, el 41% pertenecen a mujeres emprendedoras.

Ahora bien, si el gobierno español ha creado el Programa de Apoyo Empresarial a las Mujeres (PAEM) que tiene por norte brindar toda la información y la asesoría necesarias para que las mujeres puedan emprender y desarrollar su propio negocio,  ¿por qué razón no hay más mujeres emprendedoras? La razón es que la mujer debe enfrentarse a algunos impedimentos que muchas veces son difíciles de vencer, entre ellos podemos señalar los obstáculos internos de la misma mujer como la falta de confianza y la inseguridad en ellas mismas. Obstáculos profesionales, puesto que la mujer tiene más limitaciones para crecer profesionalmente y eso le dificulta poder obtener experiencia y liderazgo, que son aspectos fundamentales para poder ser emprendedora. Otro de los aspectos a tener en cuenta son los obstáculos familiares, debido a que la mujer dedica mucho tiempo al cuidado del hogar y de los hijos. Se estima que un 25% de las mujeres han dejado sus empleos por razones netamente familiares. Por último, y no menos importante es el factor económico, ya que las mujeres deben poner en marcha sus empresas con mucho menos capital que los hombres y esto es debido a las dificultades de financiamiento, dado que las mujeres suelen ocupar cargos con salarios inferiores al de los hombres.

Cómo es la mujer emprendedora en España

 La edad promedio de las mujeres que se inician en su propio negocio oscila entre los 24 y 34 años. Al menos la mitad de la población femenina emprendedora posee un nivel educativo superior. Por lo menos el 70% incursiona en el mundo del emprendimiento por visualizar oportunidades en el mercado donde desarrollan su actividad económica. Estas mujeres tienen posibilidad la de realizar actividades diversas, con una gran capacidad de organización. Poseen muy buenas relaciones interpersonales, lo que les permite crear un agradable ambiente laboral. Las mujeres emprendedoras son muy creativas, innovadoras y descubridoras, lo que les permite elaborar productos o servicios capaces de despertar el interés en muchísimas personas. Si hay algo que caracteriza a la mujer emprendedora es que le gusta ser autónoma e independiente, cualidad que muy útil a la hora de logra los objetivos trazados.

emprendedoras comercio

Cuando una mujer emprendedora logra consolidar su negocio y empieza a obtener ganancias, su entorno mejora notablemente, debido a que actúa como un motor social y económico. Tienden a gastar más en educación alimentación salud y en una mejor calidad de vida para su familia. Las mujeres en su círculo de influencia desempeñan un papel importantísimo como fuente generadora de riqueza. Logran la plena reivindicación de sus derechos y su relevancia en el terreno profesional.

Es mucho el camino que se ha recorrido en relación al emprendimiento de las mujeres, pero aún queda camino por recorrer. El miedo al fracaso debe ser desterrado definitivamente y se debe seguir apostando por la cultura dl emprendimiento en la mujer.

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